miércoles, 12 de enero de 2011

Enero 2011


La felicidad es algo que poco tiene que ver con lo material aunque durante un tiempo todos nos lo hemos querido creer un poco. Volvamos a ser felices, es más sano.

3 comentarios:

David García Goñi dijo...

¿Cuánto de lo material que tenemos es realmente necesario en nuestras vidas? Si nuestra vida fuese un barco y hubiera que arrojar cosas por la borda para evitar hundirnos nos daríamos cuenta realmente de lo que es prescindible o imprescindible en nuestras vidas.

Juan Carlos dijo...

Creo que la felicidad es un estado, un posicionamiento, una decisión, un inicio, un camino, un fin... con o sin dinero, iphone, coche, hipoteca de casa propia e incluso sin salud.
Más todavía, creo que estamos obligados, quizá es a lo único que me siento obligado por la propia vida, a propagar este estado... además, creo que lo que tenemos o nos falta no es el freno a nuestra felicidad sino más bien nuestros propios miedos y debilidades humanas. Orgullo, vanidad, ira y tantas otras que han sido etiquetas como pecados y que a lo único que nos condenan es tan sólo a la infelicidad, pero, es cierto, Enero no miente, cuanto de lo que tenemos no necesitamos...

Ana del Mar dijo...

En principio, se supone que las cosas materiales nos ayudan a tener una vida más cómoda, más tranquila, que tendremos más tiempo libre para nosotros y nuestra familia... pero al final eso nos ata tanto que no somos más libres, al contrario, queremos tener lo mejor y lo último que nos presenta el mercado porque enseguida todo se queda obsoleto o es más lento o se ve peor.....
En fin, que al final trabajamos y trabajamos para tener un montón de cosas y nos olvidamos de nosotros mismos y de la gente que está a nuestro alrededor y que nos quiere.